Situada en las afueras de la villa, este torreón de planta circular fue concebido como fortín en las guerras carlistas, en el año 1838. Recibe el nombre de Barón de Meer en relación al militar nombrado, en el año 1837, capitán general de Cataluña. La importancia de la Torre del Barón de Meer reside en la necesaria defensa de la villa y de la salina.