La génesis y formación de esta plaza responde a la progresiva concentración de viviendas alrededor del área de cementerio que rodeaba el templo románico de San Miguel y el mercado que se celebraba ante sus puertas. Entre los siglos XII y XIII, el abad y el canónigo sacristán de San Vicente de castillo procedieron a parcelar y establecer en enfiteusis el área correspondiente al cementerio de San Miguel bajo el impulso de los jóvenes segundogénitos llegados de las cercanías rurales hasta Cardona para buscar la fortuna del destino y de los mercaderes y operarios que querían establecerse en la villa y su mercado, hasta el punto de constituir, con el paso del tiempo, el espacio público que, en la Baja Edad Media, se llamaría la plaza del Mercat.